|
La Neurociencia no debe considerarse como una disciplina, sino como un conjunto de ciencias cuyo propósito de investigación es la actividad del sistema nervioso y la individualidad de la acción humana. La Neurociencia estudia el sistema nervioso mediante disciplinas como la Biología, la Neuroanatomía, la Neuropatología, la Neuroquímica, la Biofísica, la Neurofisiología, la Informática, la Neurofarmacología, la Genética, la Neuroendocrinología, la Psiconeuroinmunología etc. Todas estas materias son necesarias para comprender las funciones nerviosas, especialmente aquellas más complejas como el pensamiento, la emoción y el comportamiento. Desde cada uno de estos enfoques se hace Neurociencia.
Cuando en julio de 1989 se promulgó en EE.UU. el decreto de la "década del cerebro" que habría de regir desde el año 1990 hasta el 2000, millones de dólares se dedicaron a un gran número de proyectos en el campo de las Neurociencias que han aportado avances sustanciales en el conocimiento de la estructura y funciones de éste órgano. También dio, da y dará sustancia en lo crematístico.
Cierto es que gracias al gran impulso que a la investigación se le ha dado se cuenta con tecnologías para hacer que el cerebro pierda su intimidad en parte. Hasta hace poco el cerebro humano se resistía con firmeza ante todo intento que la ciencia hiciera para que revelara sus secretos. Sin embargo, las contemporáneas técnicas de imagen cerebral están dejando ver su mundo interior y con ello la posibilidad de examinar los mecanismos más complejos como los pensamientos, los recuerdos, los sentimientos y las percepciones. También lesiones orgánicas donde antes no se esperaba la existencia de lesión orgánica alguna (como por ejemplo en el Trastorno Bipolar).
Veremos en este apartado de la página aquellos elementos de las Neurociencias que mantengan una relación con los Trastornos Bipolares bien en cuanto a su diagnóstico (RNM, PET, SPET, Potenciales Evocados), bien en cuanto a la su etiopatogenia, bien en cuanto a su terapéutica o bien sin relación con el TB pero que sirvan para clarificar algún funcionamiento del sistema nervioso de interés prioritario.
Por último, decir, que la década del cerebro, así como los años que le han seguido y precedido, no han podido aún desbancar completamente a la Filosofía de su papel en las explicaciones del comportamiento humano durante más de 3000 años de pensamiento occidental. Que mientras la ciencia aclara, habrá que recurrir a ella y que a veces compartiremos y hablaremos de Neurofilosofía. Que la psijé, que tanto parece interesar al “Estado Terapéutico” y a la sociedad a la que representa, es una psijé con etiqueta clínica, y que nadie se acuerda del alma, de lo psíquico en sí mismo, y menos el “Estado” que solo se acuerda de ella para lo políticamente saludable.
Sólo los usuarios registrados pueden escribir comentarios. Por favor valídate o regístrate. Powered by AkoComment 2.0! |