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« en: 17 de Abril de 2009, 07:39:01 » |
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Os dejo este cuento....nada que ver con los otros dos. Espero guste
Vivía una vida monótona, pero satisfactoria. Un buen trabajo, ropas bonitas, bien conjuntada,… desayunos los sábados frente al mar, mojando el croissant al son de las olas, alguna comida fuera y cenas en los lugares de moda, también alguna vez teatro y algún concierto pero en salas pequeñas…hacía mucho tiempo que los macroconciertos no los aguantaba…… ¿Su vida sentimental?....¡una basura!!!, nada de nada, algún escarceo pero nada de interés y la verdad…no le preocupaba demasiado…ni sufría, ni hacia sufrir…, sus relaciones eran asépticas, había descubierto Internet y todo su sentimiento fluía en el éter, es decir…en la nada. No creía en el azar, ni en el destino, ni en los golpes de suerte ni nada que no fuera el tesón particular….uno se hace así mismo…o al menos eso pensaba……….nadie le había regalado nada…..solo creía en el despertador y en un nuevo día, continuo, monótono……… Nunca supo comprender si fue la casualidad o el destino lo que le hicieron coger aquel día el ascensor……..siempre bajaba de la cuarta planta por las escaleras y no por hacer ejercicio o mantener la línea si no porque lo primero que hacia cuando salía de la oficina era llevarse el cigarrillo a la boca y claro….fumar en el ascensor…¡ni por nada del mundo!!! ya le costó una reprimenda y pasar su vergüenza hace años con el portero de su anterior trabajo…..así que podría decirse que sin darse cuenta….esta vez lo cogió. Fue un acto para nada deliberado, mientras buscaba en el bolso el paquete de cigarrillos, la puerta del ascensor , como por arte de birli birloque se abrió y ella entro….cuando quiso reaccionar intentando detener el ascensor con el brazo y alzo la vista….¡lo vio!!! Su brazo se detuvo en seco y volvió la cabeza para ver, ahora de frente y desde buen ángulo, lo que sus ojos sin mirar habían percibido. “¡Madre de Dios hermoso!!!- se dijo para sí- ¿pero esto que es?” Ante ella, estaba el hombre más hermoso que hubiera visto, ni en foto, ni en cine ni que decir en la calle……¡hombres así no existían!!! Pero seguía mirando, sus ojos fijos en él: más de 1,80 de estatura, complexión atlética pero no excesiva, pelo castaño que lo imagino rubio bajo el sol, boca algo gruesa, dientes blanquísimos y unos ojos….¡por Dios que ojos!!!! oscuros, grandes, brillantes con ese mirar intimidatorio que pocos hombres poseen difícil de mantenerle la mirada durante mucho tiempo pero a la vez, alegres y chispeantes, manos largas y cuidadas y…el traje y zapatos…¡impecables! “Esto no puede ser” – se dijo, pero sí y ahora no solo estaba ahí, a escasos centímetros de ella, si no que sus labios dibujaron una sonrisa mientras sus ojos brillaban con más intensidad…. Sin saber porque , tuvo miedo y se pego a la pared del ascensor, pero su miedo no era de terror si no de los pensamientos que se agolpaban en su cabeza y las imágenes que su mente, completamente cautivada, proyectaba en su imaginación…., se vio abrazada por esos brazos que parecía querer ocultarla, mientras la mano larga pero poderosa se posaba sobre su glúteo y apretaba, mientras se acercaba y ella podía notar la erección y sus labios se posaban en su boca y le mordían, le mordían como con rabia, con deseo…con pasión… Ella seguía mirándole y entonces él, como leyéndole los pensamientos, se acercó, sus ojos en sus ojos y su mano empezó a descender por su espalda,…apreto el glúteo… mientras con una voz sensual, profunda le decía: “Déjate,….déjate”……y ella se dejó. Cuando volvió en sí, tuvo que apartar el brazo de la puerta del ascensor antes que se cerrara , la señora que bajaba al perro la miro extrañada….. -“Perdone señorita pero no se puede fumar aquí” -“¿Qué?- su mano derecha acababa de sacar un paquete de cigarrillos del bolso. La señora pulso el botón y bajaron….no entendía nada, ¿qué había pasado?..todo , todo era tan real: sus jadeos cuando la penetraba, la respiración de él en su cuello, el arquearse de su espalda, el olor masculino de su pecho………hasta ese beso en que su lengua lamió con deleite sus labios…… y resulta que no había pasado nada!!!! No, era imposible, era real, lo había vivido y lo había gozado, al carajo con el tiempo…¿no dicen que existen agujeros? Pues bien ella había vivido uno, había experimentado un pequeño viaje en el tiempo, era como….. .”¿Pero estas loca o que te pasa? , ¿a quién vas a ir con la historia?, guárdatelo para ti y olvídalo – a esta conclusión llego tras horas de meditar y pensar y repasar…pero el regusto de los besos se quedaron tiempo ….. Mientras tanto su vida siguió, normal aunque en sus sueños su imaginación sexual se fue exacerbando, el ascensor y él…él y el ascensor....... y siempre que iba a un edificio cogia el ascensor, daba igual que fuera a la primera planta que a la trigésimo cuarta……lo buscaba en cada uno de los ascensores de los edificios a los que iba ….pero él no apareció más. Contacto con hombres vía Internet, pero a la hora de la verdad nada cuajaba, no solo diré que no idealizó su encuentro del ascensor, si no que , en sus ratos íntimos volvía a revivirlo…. Y así conoció a Javier, vía Internet. Tras dos o tres mails decidieron quedar y estuvieron tan a gusto que quedaron, esta vez para cenar y tomar una copa….y una copa trajo a otra copa y ya subiditos de tono, en horas de confidencia, fue Javier que escudado tras un gin-tonic se atrevió a revelarle algo que no había dicho a nadie y le contó, le contó que una vez cogió el ascensor y…. Ella no podía creerlo, la misma experiencia: la mujer hermosísima, encuentro apasionado, orgasmo como nunca lo había sentido y…nada, después de eso nada. El como ella, también se había dedicado a subir en todos los ascensores que podía esperando otro encuentro pero…….nunca más había sucedido. Ella se quedo de piedra y pensó en contarle su experiencia, pero en vez de eso algo le impulsó a decir: -“Bésame” Y él la beso, la mordió con delicadeza y luego, pasó lentamente su lengua por los labios….. Ella sintió un escalofrío, lo mismo que el cuando ella se agarró fuertemente a su cintura….ambos, los dos, sintieron como una oleada eléctrica y a la vez, a la misma vez, él vio reflejada la imagen de la mujer del ascensor en ella y ella vio el brillo seductor del hombre del ascensor en sus ojos….se besaron apasionadamente, mirándose el uno al otro a los ojos y siendo conscientes los dos de lo que estaba sucediendo en ese momento……. Ahora ella no coje nunca el ascensor y él tampoco, ¿para qué? Sus noches de pasión y sus días de amor ya los han encontrado y aunque a veces se miran los dos y ríen y piensan lo que pasaron hasta encontrarse, no vale la pena tentar a la suerte…..el ascensor…¡que lo cojan otros!!!!!!!.
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